El dormir es el hermano menor de la muerte.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Hacer una montaña de un grano de arena.
El diablo está en los detalles.
Pan con queso sabe a beso.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
A bien obrar, bien pagar.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Campana cascada, nunca sana.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
A buenos ocios, malos negocios.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Salir del fuego para caer a las brasas.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
El que mal se maneja, despacio padece.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Los reyes tienen los brazos largos.
Dichosos los ojos que te ven.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
La sal no dice de sí misma que es salada.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Al que no le saben, le inventan.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.