Año de pitones, año de cabrones.
La tierra será como sean los hombres.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
A caballo nuevo jinete viejo.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Real que guarda ciento, es buen real.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Quien más tiene, menos suelta.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Cuentas claras, amistades largas.
Con afán ganarás pan.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Hormigas con ala tierra mojada.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Hechos son amores y no buenas razones.
Pescar en río revuelto.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Hablar bajo y obrar alto.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
El que ríe el último, ríe mejor.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Por el rastro se da con la liebre.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre