Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Dinero llama a dinero.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
El que come tierra, carga su terrón.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Año malo, panadera en todo cabo.
Olla quebrada, olla comprada.
La mucha tristeza sueño acarrea.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Al son que te tañan, a ése baila.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Hacerse la boca agua.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Cuando masques, no chasques.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Bolsa llena, quita las penas.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Limosnero y con garrote.
De cabo a sargento, y no está contento.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
El gandul es un cadáver con apetito.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
A dos puyas no hay toro bravo.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
El que nada debe nada teme.