Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Creer a pie juntillas.
Niño que llora, de mear se ahorra.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
No se puede estar en la procesión y repicando.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Un lago se forma gota a gota.
A hijo malo, pan y palo.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Cada tonto tiene su manía.
La fuerza no es un remedio
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Gota a gota se forma el río.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Ayer putas y hoy comadres.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Nunca falta un roto para un descosido.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Dificulto que el chancho chifle.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Araña muerta, visita cierta.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Alabanza propia es vituperio.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Buscar los tres pies al gato.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Componte para el marido y no para el amigo.
Es de sabios cambiar de mujer.