Cada día gallina, amarga la cocina.
Leer entre renglones.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Cada gallina a su gallinero.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Nadie sabe para quien trabaja.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Dinero de canto, se va rodando.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
El ladrón no roba jamás una campana.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Olla remecida u olla bien cocida.
Chocolate frío, échalo al río.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Como es el padre, así es el hijo.
El buen vino resucita al peregrino.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Quien no sabe, no vale nada.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Cuentas claras conservan amistades.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Haz lo que haces.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.