Hay ojos que de legañas se enamoran.
Al pez, una vez.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Costumbre mala, desterrarla.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Pajaro que comió, voló.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Buena mula, mala bestia.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
El río pasado, el santo olvidado.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Berzas en enero, saben como carnero.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Buen moro, o mierda u oro.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Ande o no ande, la burra grande.
Campo bien regado, campo preñado.
Bailar la trabajosa.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Cada cual en su corral.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Bien cantas, pero mal entonas.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.