No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
A dos palabras tres porradas.
Dios nos libre de un ya está hecho.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Matanga dijo la changa.
Madre muerta, casa deshecha.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
A quien mal canta, bien le suena.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Más ordinario que un sicario en un burro.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Alegría y desgracia no son eternas
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
el fracaso es la madre del éxito.
Encontrar al perro en la olla
El hombre haragán trabaja solo al final.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Poca cuadrilla, vida tranquila
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Tranquilidad viene de tranca.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Aprende llorando y reirás ganando.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Matar dos pájaros con una piedra.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
El que nada debe nada teme.