Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Ama a tu amigo como a ti mismo
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Antes huir que morir.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Besugo de enero vale un carnero.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
El bien viene andando, pero el mal volando.
En enero no te separes del brasero.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Muchos Trueno y nada de auga.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Oro es, lo que oro vale.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Bien vayas donde mal no hagas.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Están más concentraos que un jugo de china.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.