No calientes horno para que cueza otro.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Nadie arrebañando engorda.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
La noche es capa de pecadores.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Gallina que no come, no pone.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Comer de su propio cocinado.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
A cautela, cautela y media.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Cada uno se rasca donde le pica.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Bodas largas, barajas nuevas.
El verano muere siempre ahogado
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
El que persevera triunfa.
Al espantado, la sombra le basta.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Cada cual decía del amor que tenía.