El que avisa no es traidor.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
La esperanza no llena la panza.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Hortelano tonto, patata gorda.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
La palabra emitida no puede recogerse.
Son cáscaras del mismo palo.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
A burro viejo, poco forraje.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
Bailarines en cojos paran.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
No dejar títere con cabeza.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
En Octubre echa pan y cubre.
Los reyes tienen los brazos largos.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Donde no hay regla se pone ella.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Andar con pies de plomo.
Oveja que bala, bocado que pierde.
La vejez mal deseado es.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.