Hay que tomar el toro por las astas.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Dinero llama a dinero.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Pan tierno, casa con empeño.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Cada palo que aguante su vela.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Ladra de noche para economizar perro.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Fruta prohibida, más apetecida.
El sol siempre reluce.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Llave puesta, puerta abierta.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Boca de miel y manos de hiel.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
El relajo es dulce después del trabajo.
Encima de la cabaña todo daña.
Valentón y rufián, allá se van.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Dos es compañía, tres multitud.
A barba muerta, obligación cubierta.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Meterse en la boca del lobo.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Rectificar es de sabios.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
El que no te ama, burlando te difama.