No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
El perro con rabia, de su amo traba.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
El que la deba, que la pague.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
De perdidas al río.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Junio brillante, año abundante.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Cabra manca, a otra daña.
Palabra dada, palabra sagrada.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Después de toda oscuridad hay luz.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Jugar a dos barajas.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
No me gusta el chisme pero me entretiene.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.