Confesión hecha, penitencia espera.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
El oro legítimo no teme al fuego.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Le dieron como a violín prestado.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Lo bailado nadie me lo quita.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Los difuntos, todos juntos.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
El que se escusa, se acusa.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Vencer no es vergonzoso
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Pase mayo, y pase pardo.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.