Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Más vale una imagen que cien palabras.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Nada es bello excepto la verdad
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Vive cantando, muere llorando.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Amor sin plata, no dura.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Dame pan y dime tonto.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El que apurado vive, apurado muere.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Claridad, y no en el caldo.
Dar limosna no aligera la bolsa
Cada casa es un caso.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Dar un cuarto al pregonero.
Els lladres grans enforquen als petits.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Pan a hartura y vino a mesura.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Mal ayuna el que mal come.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Unos tanto y otros tan poco.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.