Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Habla directamente al corazón.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
En enero, enciende la abuela el brasero.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
A bien obrar, bien pagar.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Molino cerrado, contento el asno.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
La desgracia de un loco es dar con otro.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Dádiva forzada no merece gracias.
El que no te conozca, que te compre.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Cada cosa pía por su compañía.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
El casado por amor vive vida con dolor.
El llanto sobre el difunto.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Un real de deuda, otro acarrea.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
La felicidad no es cosa de risa
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo