De buen chaparrón, buen remojón.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Digo y redigo que la breva no es higo.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Genio y figura hasta la sepultura.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Alegrías secretas, candela muerta.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Cuentas viejas líos y quejas.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Idos y muertos, olvidados presto.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El hombre propone y Dios dispone.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
El que no corre, vuela.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Hace un frío que se hielan las palabras.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
De mi maíz ni un grano.
Come santos, caga diablos.
Más vale que sobre que no que falte.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
En casa pobre, pocos cuentos.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.