Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
De luengas vías, luengas mentiras.
De saltamontes a chicharra poco marra.
A buen hambre, no hay pan duro.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Donde hay gallo, no canta gallina.
A nadie le amarga un dulce.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A gran chatera, gran pechera.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Entre bueyes no hay cornadas.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
A fullería, cordobesías.
Caras vemos, corazones no sabemos.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Palabras melosas, siempre engañosas.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
A buen salvo está el que repica.
A palabras vanas, ruido de campanas.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
A ama gruñona, criada rezongona.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Matar dos águilas con una sola flecha.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Echando a perder se aprende.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Aun el león se defiende de las moscas.