Hay que leerle la cartilla.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Come, que de lo yuyo comes.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Al buen callar, llaman Santo.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Ponerle el cascabel al gato.
Buena burra hemos comprado.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Hierba segada, buen sol espera.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Al que no le saben, le inventan.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
La buena lectura, alivia la tristura.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
La fuerza no es un remedio
Agua al higo, que ha llovido.
A barco viejo, bordingas nuevas.
El que mucho habla, mucho yerra.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
El ceremonial es el humo de la amistad
Creer a pie juntillas.
A diente cogen la liebre.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).