De Navidad a San Juan, seis meses van.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Cada día gallina, amarga la cocina.
La suerte la pintan calva.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
El hombre propone y Dios dispone.
A brutos da el juego.
Chica centella gran fuego engendra.
Grandotas aunque me peguen.
A la hija mala, dineros y casalla.
No hay nada peor que un maricon resentido.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
Dádivas quebrantan peñas.
Contra el flato, bicarbonato.
No hay urraca sin mancha blanca.
A fullero, fullero y medio.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Mal ajeno es ruin consuelo.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Racimo corto, vendimia larga.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Los pensamientos no tienen fronteras
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Una carreta vacía hace ruidos.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
A pájaro muerto, jaula abierta.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
La casa esta donde el corazón.
Perro flaco soñando con longaniza.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
De Navidad a San Juan, año cabal.
De ensalada, dos bocados y dejada.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.