Tranquilidad viene de tranca.
El miedo no anda en burro.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Bien urde quien bien trama.
A padre avaro, hijo pródigo.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Manda, manda, Pedro y anda.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Al mal segador la paja estorba.
Al endeble todos se le atreven.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
De casas y de potros que lo hagan otros.
La casa caída, el corral agrandado.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
La barca pasa, pero el río queda.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Belleza de cuerpo no se hereda
Pan con ojos y queso sin ellos.