No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
El que llora su mal, no lo remedia
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
La alegría todo mal espanta
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Lo que es igual, no es trampa.
De tal colmena tal enjambre.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Una sola araña cien moscas apaña.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Cada tonto tiene su manía.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Hablando se entienden los blancos.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Jugar a dos barajas.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Hay más días que sandías.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El uno por el otro la casa sin barrer.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
La zorra solo una vez en el lazo se toma.