Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
En lo ajeno, reina la desgracia.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
El cebo oculta el anzuelo.
A donde fueres haz lo que vieres.
Un pie calzado y otro descalzo
Pan con pan comida de tontos.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Hacer buenas (o malas) migas.
Más vale prevenir que curar.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Hablar poquito, y mear clarito.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Come, que de lo yuyo comes.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
A todo coche, le llega su sábado.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.