Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Al hambre no hay pan negro.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Hacer ruido, para sacar partido.
Querer es poder.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Quien mal cae, mal yace.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Fiado has, tu pagarás.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Del falso bien viene el auténtico mal