¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Las penas solteras, son más llevaderas.
No te vallas a morder la lengua.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Donde entra beber, sale saber.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Con promesas no se cubre la mesa.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Ajo hervido, ajo perdido.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Camino malo, pásalo pronto.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Despacito y buena letra.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Agua tardera, agua maicera.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Una gran ciudad es un gran desierto.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
De persona palabrera, nunca te creas.
Dinero guardado, barco amarrado.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
El dolor es antiguo
El amor es una hierba espontánea
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Los justos pagan por pecadores.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.