El puerco y el noble, por la casta se conocen.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Los de Morón como son, son.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
No hay boda sin tornaboda.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Lo que sea que suene.
Conquista el amor solo aquel que huye
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Niebla en verano, norte en la mano.
Tienes más cara que un saco perras.
¿De que vas, Santo Tomas?
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Pocas palabra y muchos hechos.
Un "quizá" ni ata ni desata.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.