Necio que calla por sabio que pasa.
Plata en mano, culo en tierra.
Leerle a uno la cartilla.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Buena crianza no pierde punto.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Maestro de atar escobas.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Cada fracaso nos hace más listos.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Caridad con trompeta, no me peta.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Compañía, ni con la cobija.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Boticario sin botica, nada significa.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
No hay que reírse de la felicidad
Puerta de villa, puerta de vida.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
La tierra será como sean los hombres.
A ningún tonto le amarga un dulce.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.