Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
La cortesía exige reciprocidad.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Aquí no hay más cera que la que arde.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Cuando canta la rana, buena semana.
Las paredes oyen.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Intimidades, solo en las mocedades.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El blanco hielo de agua es mensajero
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Dama tocada, dama jugada.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Conquistada la madre, segura está la hija.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Harina mala, mal pan amasa.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
El que mucho abarca, poco acaba.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Aguas de Abril, vengan mil.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo