Tan rápido como un chisme.
El diablo está en los detalles.
La sagre es más espesa que el agua.
Matar dos águilas con una sola flecha.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Juntos pero no revueltos.
El necio dispara pronto sus dardos.
Piedra que rueda no hace montón.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Buen lector, mal escribano.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Hechos son amores y no buenas razones.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Allá va la lengua do duele la muela.
Quien duerme no coge liebre.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Jugar al abejón con alguien.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Al mal tiempo, buen paraguas.
No hay mal que por bien no venga.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Donde no hay regla se pone ella.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Eso es como pedirle peras al olmo.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.