Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Bestia alegre, echada pace.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Casa revuelta, huéspedes espera.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
Sacar los trapos al sol.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Bien cantas, pero mal entonas.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Mujer ventana, poco costura.
Lo bailado nadie me lo quita.
Costumbre hace la ley.
Nadie sabe para quien trabaja.
Alabar y callar para medrar.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.