Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Buscarle cinco pies al gato.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Lancha La no pasa en balde.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Pocas palabras son mejor.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
De pequeñico se doma al mimbre.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Ruego de Rey, mandato es.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Donde hay gallo, no canta gallina.
Alegría amagada, candela apagada.
Abril llovedero, llena el granero.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Beber, hasta la hez.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Indio con puro, ladrón seguro.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Tropezando se aprende a caminar.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Campo florido, campo perdido.
El buen hijo a su casa vuelve.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
La verdad es de un solo color
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.