Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Cada uno con su humo.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Se queja más que la llorona.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Pon y te llamaran gallina.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Pereza, llave de pobreza.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Antes de criticar, mírate la cola.
Tirar la casa por la ventana.
El hablar es plata y el callar es oro.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
La intención hace la acción
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
El amor y el reloj locos son.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El río se llena con arroyos pequeños.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Este navega con banderita de pendejo.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Alegría amagada, candela apagada.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Al mal tiempo, buen paraguas.
El corazón engaña a los viejos.