El río, por donde suena se vadea.
Peso y medida, alma perdida.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Nunca falta un borracho en una vela.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El que no llora no mama.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Por San Antón, la gallina pon.
Los casados, casa quieren.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Lentejas, comida de viejas.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.