Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Tres españoles, cuatro opiniones.
En casa llena el loco no se apena.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Dos no riñen si uno no quiere.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
El hable es plata, el silencio es oro.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Cada mochuelo, a su olivo.
Dos fuentes, dos ríos.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
La vida es así, y el día es hoy.
Quien duerme no coge liebre.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Esto son habas contadas.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.