Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Año de endrinas, año de espinas.
A gran salto, gran quebranto.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Los encargos con dinero no se olvidan.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Fiebres otoñales, largas o mortales.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Febrero, cebadero.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
En Agosto trilla el perezoso.
Año de pitones, año de cabrones.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
El necio dispara pronto sus dardos.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Al roto, patadas y porotos.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Además de cornudos, apaleados.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
La barriga llena da poca pena.
Donde no hay mata, no hay patata.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.