A traidor, traidor y medio.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Quien mucho duerme, poco vive.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Mano de santo cura como por encanto.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Quien guarda valores, padece temores.
Algún día, ahorcan blancos.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Hombre viejo no necesita consejo.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Nobleza obliga.
Quien nada pide, nada recibe.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Todo lo prieto no es morcilla.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Donde está el rey, a cien leguas.
Darás con la cabeza en un pesebre.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Con afán ganarás pan.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Aquí no hay más cera que la que arde.
El que no tranza no avanza.
Dar al olvido.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Barco en varadero, no gana dinero.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
La mala fe, no pare hembra.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Calles y callejas tienen orejas.
Los reyes tienen los brazos largos.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Hombre intranquilo vale por diez.