La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
A tu casa venga quien te eche de ella.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Juez que dudando condena, merece pena.
Más vuela la fama mala que la buena.
La buena uva hace buena pasa.
Olla tiznada, bien es guisada.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Haces mal, espera otro tal.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Si del sur el viento es, botas de agua a los pies.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Actividad cría prosperidad.
Buena es la costumbre en el bien.
Con el engañador, se tú mentidor.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Primero es la camisa que el sayo.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Agua del cielo no quita riego.
Caballo manco no sube escalera.
Con los años viene el seso.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
La oración de los rectos en su gozo.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Casa hecha y mujer por hacer.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Nadie regala nada a humo de pajas.