Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
No hay mejor salsa que el hambre.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
No se cazan liebres tocando almireces.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
El vino casi es pan.
Para presumir hay que sufrir.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Casa de Dios, casa de tos.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
No hay duelo sin consuelo.
Camino malo se anda ligero.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Donde hay yeguas, potros nacen.
Más vale media mierda que mierda entera.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Pedir las perlas de la virgen.