La razón y el agua hasta donde dan.
Qué satisfacción estar enamorado
Estoy en un callejón sin salida.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Muerte deseada, vida prolongada.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Donde hay carne, hay hermosura.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
No vale un ardite.
Del precipitar nace el arrepentir.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
El hombre es para el hombre un espejo.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Cada cosa pía por su compañía.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Soldado muerto, otro en su puesto.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Hacer agua los dientes.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
El vino en jarro cura el catarro.
A la guerra, con la guerra.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Está más loco que una cabra.