A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Más envejecen las penas que las canas.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Canas y armas vencen las batallas.
El que tiene lengua a Roma va.
El león, no es como lo pintan.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
La esperanza no llena la panza.
El que algo quiere, algo le cuesta.
El pájaro no se caga en el nido.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Cebada granada, a ocho días segada.
Quien cerca halla, cerca calla.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Caer para levantarse, no es caer.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
De la boca del ladrón, todos lo son.
El ruin calzado sube a los cascos.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Hombre avisado, medio salvado
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
El tiempo todo lo cura
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
A buenas horas, mangas verdes
El daño hecho no tiene remedio.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.