Donde lloran esta el muerto.
A golpe dado no hay quite.
Escucha tu corazón... que sabe.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
La comida reposada, y la cena paseada.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Buena crianza no pierde punto.
Más vale pan duro que ninguno.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Casa mal avenida, presto es vendida.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Don Din nunca parece ruin.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
El cebo oculta el anzuelo.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
La oración breve sube al cielo.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
El que es culpable puede reincidir.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Estar como las putas en cuaresma.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
El miedo guarda la viña.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Decir, me pesó; callar, no.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Buenas cuentas, conservan amistades.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
A mala venta, mala cuenta.
Amigos somos, pero los peces aparte.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.