Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
La suerte nunca da, solo presta.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Lo comido por lo servido.
La ira es locura el tiempo que dura.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Más vale tender la mano que el cuello.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Hacer oídos de mercader.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Un buen día nunca se olvida.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
La risa hace buena sangre
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Guardado el dinero, no pone huevos.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
El mucho joder empreña.
Por San Blas, el besugo atrás.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
El que fía, salió a cobrar.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
A la pereza persigue la pobreza.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco