Cada mochuelo, a su olivo.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Un hombre puede lo que sabe
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Aire gallego, escoba del cielo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
No muerdas la mano que te da de comer.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
A refajo verde, ribete encarnado.
Más ordinario que una monja en guayos.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
La vida es una sorpresa continua
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Ojo por ojo, diente por diente.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Amar sin padecer, no puede ser.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Dádivas quebrantan peñas.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
No hay sustituto para la experiencia.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Caminito comenzado, es medio andado.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.