El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Más aburrido que mico recién cogido.
La curiosidad mató al gato.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
De tal palo tal astilla.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Es más entrador que una pulga.
Casa de esquina, para mi vecina.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El que necesita, te visita.
Casarse bajo el palo de la escoba
Si no vas a planchar, no arrugues.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Escucha el viento... que inspira
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Ya me cansé de descansar.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Deja al menos un huevo en el nido
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Las boñigas de los caballos no son higos
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
El casado casa quiere.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Palabras de santo, uñas de gato.
Sarna con gusto no pica.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Cuatro ojos ven más que dos.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Los extremos nunca son buenos.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Joven intrépido no deja memoria.
El que nace chicharra, muere cantando.
Ahí está la madre del cordero.