No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Cortesías engendran cortesías.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Quien aprisa asa, quemado come.
Piedra que rueda no hace montón.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Eso es regar fuera del tiesto.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Tiempo que se va, no vuelve más.
De tal colmena tal enjambre.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Demasiada amistad genera enfados
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Lo que se ve, se aprende.
Barba a barba, vergüenza se cata.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Bella por fuera, triste por dentro
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Echarle mucha crema a sus tacos
Atente al santo y no le reces.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Pan y vino andan camino.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.