De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Ama profunda y apasionadamente.
Bailando con la más fea
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Ponerse la tapa en la cabeza
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Boda mojada, novia afortunada.
Antes di que digan.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
A ama gruñona, criada rezongona.
Viejo con moza, mal retoza.
Lo que se hace de noche sale de día.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Rey nuevo, ley nueva.
Quien hizo una...hace dos
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Y vuelta la burra al trigo.
Un indio menos, una tortilla mas.
Cambiar de opinión es de sabios.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Maestre por maestre, seálo éste.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Le dijo la sartén al cazo.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.