El viejo que se cura, cien años dura.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
De refrán y afán pocos se librarán.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Hablando la gente se entiende.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Abre la boca que te va la sopa.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Al loco y al aire, darles calle.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
En cada refrán tienes una verdad.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
De tal árbol tal astilla.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Nunca te apures para que dures.
La intención es lo que vale.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
A caracoles picantes, vino abundante.
Bien ama quien nunca olvida.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Sarna con gusto no pica.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.