Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Amor con casada, vida arriesgada.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Perro que no anda no encuentra hueso.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Los patos marinos anuncian nieve.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
A burlas, burlas agudas.
Oye primero y habla postrero.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
A la hora mala no ladran los perros
Es demasiado necio para ser loco.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
A manos frías, corazón ardiente.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Soltero maduro, maricón seguro.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Al erizo, Dios le hizo.
Moza reidora, o puta o habladora.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
A consejo ido, consejo venido.
Cada oveja con su pareja.