Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Si existe, se ve
Flores pintadas, no huelen a nada.
Creerse el papá de los helados.
Más mamado que chupo de guardería.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Pa'trás como las del marrano.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Antes de hablar, pensar.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Estar como caimán en boca de caño.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Serio como perro en bote.
A gallo viejo gallina joven.
El mundo está vuelto al revés
La suerte es de los audaces.
Nunca llueve a gusto de todos.
Casado por amores, casado con dolores.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Te va a atropellar un carrito de helados.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Riña de amantes, agua referescante.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
El deseo hace hermoso lo feo.
Un amigo vale cien parientes