Lo bien hecho bien parece.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
A chica boca, chica sopa.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
A la ocasión la pintan calva.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Quien empiece el juego que siga con él
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Del joven voy, del viejo vengo.
Sarna con gusto no pica.
A su tiempo maduran las brevas.
Dos fuentes, dos ríos.
Toda desgracia es una lección.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Pensando en pajarito preña'o
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
El perro que raspa,no muerde.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Hoy te lo dice tu amiga.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
El que no mira, suspira.
Gallo viejo con el ala mata.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Contigo, pan y cebolla.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Apaga la luz, Mañosón!
Cien refranes, cien verdades.