La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
No seas amigo de los necios.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El ladrón juzga por su condición.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Pecado callado, medio perdonado.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Carnero, comer de caballero.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Actividad cría prosperidad.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
A gran prisa, gran vagar.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
El verano es la madre de los pobres
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Haz lo que creas que está bien.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Te conozco mascarita
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.